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30 DE NOVIEMBRE DE 2006
Saludo de Navidad
El día de mañana, viernes, iniciaremos el mes de diciembre y con él
la temporada Navideña, que anticipadamente muchos empezamos a vivir
desde noviembre.
¿Será que esta evocación del Nacimiento de Jesús nos trae como
recuerdos las mejores épocas, instantes y experiencias de nuestra
vida? ¿Será que en Navidad nuestro corazón rebosa de alegría y se
llena de buenas intenciones? Aunque para algunos la Navidad es algo
nostálgica, porque hay ausencias de personas irremplazables o
dificultades que no están en nuestras manos solucionar, pero sigue
siendo de igual manera, así algunos se abstraigan, el tiempo donde
recordamos que el DIOS, PADRE, CREADOR, se hizo hombre, inclusive un
hombre INDEFENSO, POBRE y DISCRIMINADO por la sociedad de su época.
Y
es en aquellos, que hoy son indefensos, pobres y discriminados donde
nuevamente el Dios, Padre, Creador se recrea, para mostrarnos que sus
manos son nuestras manos, que sus deseos y acciones son nuestros
deseos y acciones. Por lo anterior, muy respetuosamente, le solicito
a todos ustedes, mis compañeros de Contraloría, incluyan en sus
compras de aguinaldos, un pequeño detalle para alguna persona o
comunidad necesitada que ustedes conozcan.
Así mismo, que en las
programaciones que realicemos desde las Áreas de Gestión para la
Novena Navideña, nos demos la oportunidad de regalar un aporte o ayuda
material o en dinero a alguna obra social, fundación sin ánimo de
lucro o comedor comunitario, de los tantos que existen en nuestra
Ciudad.
Afirmo que es la
oportunidad de sentir que la alegría de dar es mayor a la alegría del
recibir y que en nuestro medio hay muchos que necesitan de nuestra
ayuda, igualmente, con acciones como éstas ofrecemos de lo tanto que
tenemos y recibimos las bendiciones que Dios ha prometido a todos
aquellos que tienen misericordia con su prójimo.
Es mi deseo dejar dicha
inquietud en sus corazones, además recuerden que nuestra gran riqueza
es la vida, la salud y la familia que tenemos.
Un abrazo a todos mis
compañeros y les deseo bendiciones a ustedes y a sus seres queridos.
Norma Elizabeth Álvarez Grajales.
Los
invito para que reflexionen sobre el siguiente testimonio de vida, de
un hombre como usted o como yo, con muchas limitaciones, pero con
mucho por hacer por los demás, este modelo de vida lo he venido
trabajando con mis alumnos y se convierte en los destellos de luz que
se visualizan en medio de la gran oscuridad, que en ocasiones nos
rodea.
PAPÁ JARAMILLO
Jaime Jaramillo nació en Manizales, Colombia y desde muy pequeño
descubrió que existían injusticias sociales y decidió ubicarse del
lado de los débiles. A través de su vida ha recibido diferentes
señales que de una u otra manera lo han inspirado a soñar y a actuar.
A
la edad de 7 años recorriendo los cafetales de su finca encontró a una
niña y un niño campesinos que jugaban con los restos de una
desvencijada muñeca y un viejo camión de madera prácticamente
inservible. Por eso mismo, le propuso a su padre que le permitiera
sembrar semillas de café y con los ingresos que so le generara,
comprarles una muñeca y un carro nuevo a aquellos niños.
En
la Navidad del año 73 la señal fue tan fuerte que lo iluminó para
encontrar su verdadera misión en este mundo. El aún recuerda a
aquella niña de la calle que recogió llena de ilusión, la caja vacía
de una muñeca que había caído de un carro. El transitaba por esa vía,
y la niña por mirarlo se distrajo y no advirtió que venía un camión a
gran velocidad, que la atropelló arrebatándole su vida y sus sueños.
Desde ese momento el empezó a recorrer las calles para llevar a
aquellos niños y niñas un pedazo de pan; para tratar de calmarles su
dolor, ayudarles a sanar las heridas del alma y darles una luz de
esperanza para salir de la oscuridad en que vivían.
Años más tarde otra niña de la calle aparentemente atropellada por un
carro apareció en su camino, y fue ella quien lo guió por primera vez
a conocer el oscuro mundo de las alcantarillas. Fue así como desde
aquel instante, en medio de ese lugar en que la noche era eterna y la
desesperanza y el miedo reinaban, el visualizó el sueño de rescatar
del desamor a todos los hijos de la oscuridad en su amada Colombia.
Gracias a esta decisión, miles de niños y muchachos que vivían en la
oscuridad aprendieron a soñar en la Fundación Niños de los Andes.
El
continuó su trabajo como Geofísico durante muchos años y a la par vio
crecer a la Fundación Niños de los Andes, por la cual han pasado más
de 30.000 niños y hoy en día atiende a más de 6.000 personas al año.
Hace 10 años tomó la decisión de dedicarse a través de su Instituto
para el liderazgo a dictar charlas y conferencias, a realizar talleres
y a dirigir seminarios alrededor del mundo. También realiza
intervenciones en televisión las cuales llevan un mensaje de esperanza
a miles de seres humanos y los invita a redescubrir la vida y a que
encuentren la verdadera felicidad.
Tomado de:
http://www.papajaime.com/
Muchas gracias por su
atención y su tiempo. |